¿La vida es bella?

Últimamente he oido mucho hablar sobre el aborto y la eutanasia. Tan sólo las opiniones de gente que no tiene ni repajolera idea de lo que habla, como es costumbre en este país. No, no es que yo sí tenga idea (y, por suerte, no la tengo), pero con tan sólo unos minutos de reflexión y dejando que hable el sentido común se puede llegar a unas conclusiones muy acertadas.

Lo primero, el aborto. ¿Cuál es la opinión de la gente? La gente mayor, con familia establecida y/o afines a la Iglesia se sitúa en contra, mientras que otra parte se muestra a favor, habitualmente adolescentes con ganas de vivir a tope sin sufrir consecuencias. ¿Cuál es mi posición en todo esto? Pues, aunque sé que a nadie le importa mi opinión, la voy a dar, que para eso he comprado el dominio con mi dinero. Yo me sitúo en contra del aborto. Aunque no tengo familia que mantener (que yo sepa) ni sea aficionado a ir a misa ni comparto los valores cristianos, sí tengo cierta moralidad y respeto por la vida humana.

Por qué está permitido abortar es algo que no comprendo del todo. Porque, ¿qué diferencia hay entre matar a un hijo dentro del vientre materno, es decir, antes de nacer, y esperar a que nazca para matarlo? Cada vez que vemos en las noticias que "se ha encontrado un bebé de pocos días, aún con el cordón umbilical, en un contenedor de basura", ya sea muerto o no, nos entra a todos una gran tristeza y exclamamos "pobre criatura", "no hay derecho" o "vaya sinvergüenzas, los padres". ¿Acaso no se puede considerar un aborto tardío? ¿Por qué cuando una mujer aborta a nadie parece importarle la vida de ese niño que aún se está formando?

Conozco a chicas que decidieron abortar porque se negaban a renunciar a su juventud a los dieciocho años. Ahora se pasan la vida preguntándose qué habría sido si lo hubieran tenido. Incluso, cada año se recuerdan "ahora tendría un año más". Se sienten culpables. Es un trauma que se les quedará toda la vida. Siempre se reprocharán el haber quitado la vida a un ser indefenso, a un ser de su propia sangre.

Por otro lado, también conozco a una chica que decidió tener a su hijo, teniendo ella sólo diecinueve años. En ningún momento la he visto arrepentirse de haber tomado esa decisión. Es más, se la ve orgullosa, y lo entiendo perfectamente. Donde la mayoría tiró la toalla y pensó egoístamente y no muy a fondo, ella se hizo fuerte y decició salir adelante, costara lo que costara. Es enorme la admiración que siento por esta persona, por cómo trabaja todos los días por un sueldo que no llegará a los ochocientos euros al mes con el que mantener a su hijo pequeño, al que tiene que cuidar cuando llega cansada del trabajo. Me sorpende el enorme aguante que tiene, y sé quién se lo da. No, ¡la cocaína no, joder, que no se droga! Voto por ella para madre del año.

Terminar con la vida de un ser que no sabe defenderse es fácil. Lo difícil es comprender por qué. "Joder, es que hay que ver dónde se ha metido, el cabrón", dirán algunos. Y nada más que por no recibir más correos basura sobre este tema yo la prohibiría. Bueno, fuera de bromas, no digo que el aborto deba ser prohibido; allá la conciencia de cada uno. Pero es algo muy triste. Y si se producen tantos es porque es la decisión fácil, no la acertada. Y, sin duda, ver la cara de tu propio hijo hace que los problemas parezcan menos.

Pasando del aborto un poco (que hay que ver cómo consigo decir veinte veces las mismas cosas de manera distinta) nos metemos en el tema de la eutanasia. Existen dos tipos de eutanasia: la activa, donde se le suministra una "droga" que acaba con la vida del enfermo, y la pasiva, que consiste en desconectarlo de las máquinas que lo mantienen con vida, de manera que tenga una muerte natural. ¿Qué pasa con ésto? Pues que el concepto es totalmente diferente al aborto. Digamos, incluso, opuesto. El aborto es terminar con la vida de una persona, en principio sana, que está naciendo, mientras que la eutanasia es terminar con la vida de una persona enferma que se está muriendo.

¿Quién está a favor? Pues la gente que piensa que es mejor morir ahora y dejar de sufrir que mantener la agonía y morir más tarde. ¿Quién está en contra? Sin duda, los que no padecen enfermedades terminales que le provocan dolores insoportables ya que, de sufrirlas, verían la eutanasia con mejores ojos. En definitiva, todos aquéllos que defienden que la vida es maravillosa y debe ser vivida aunque ésto suponga sufrir constantemente, los que viven en un país multicolor con la abeja Maya. ¡Los de la Iglesia, coño! Que si la vida es un regalo de Dios, que si no podemos despreciarla... Claro, un regalo de Dios. Y el tumor cerebral, ¿qué es, que me lo regalaban con los yogures o qué?

¿Cuál es mi posición? Repito, este es mi blog y aquí hablo de lo que me da la gana. Creo que es obvio que estoy a favor. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Mientras que el aborto es decidir sobre la vida de OTRA persona, la eutanasia es decidir sobre la propia vida de cada uno. ¿Recuerdan el caso de Ramón Sampedro? Una persona tiene derecho a disponer de su propia vida y acabar con ella si ésta le está haciendo sufrir. Ninguna persona que esté sana, tanto física como mentalmente, desearía la muerte para sí misma.

Hace poco, Chantel Sébire, una mujer francesa con un tumor incurable que le desfiguró la cara y le producía fuertes dolores y ceguera, solicitó la eutanasia ante el sufrimiento que padecía. ¡Y se le denegó! ¡El tribunal decidió que debía seguir sufriendo! Tanto criticar a los que abortan, alegando que no pueden decidir sobre la vida de otra persona y esta gente hace lo mismo. ¿Por qué hay que pedir permiso para decidir sobre la propia vida?

Hay ocasiones en las que el propio enfermo no puede decidir, como podría ser un comatoso del que se sabe no despertará. En ese caso es la familia la que decide sobre la vida del enfermo. Y esa es la decisión más triste y difícil con la que se puede encontrar jamás una persona. Para terminar, escuchad la "canción de la semana", que trata, precisamente, de la eutanasia.

4 alusiones:

elgatogordo dijo...

Sobre la eutanasia estoy de acuerdo contigo. Sobre el aborto no tengo posición tomada, creo que me faltan vivir cosas para poder opinar sobre ese tema. Si estoy seguro que no quiero que se le permita a alguien que por irresponsable tuvo un hijo que se desligue tan fácil del tema pero en el caso de que el niño por nacer tenga una discapacidad grave ahi tengo dudas.

furtaxi dijo...

Pues yo conozco dos casos (bueno, más, pero seguro que no me lo contaron).
En el primero, fué por un fallo en un proceso de Fertilización in Vitro. Había que hacerlo, para evitar la muerte de la madre. Y ésta lloró. Desconsoladamente, puesto que su objetivo era quedarse embarazada, y tuvo que firmar la autorización para el legrado de un embrión in-viable.
Es el caso más extremo de todos. Para una vez que dió resultado el largo, doloroso y costoso tratamiento ( y que tiene una eficacia de un mísero 17 %, según los que lo hacen y cobran, pero que cuentan los casos de embarazo conseguido, no los de embarazo finalizado con éxito), a quirófano a anularlo.
En el segundo caso, fué voluntario. 17 años, guapetona, joven, buena estudiante. Si, solución fácil.
¡Una mierda! Ella quería tenerlo, pero no en ése momento. Tardaron varias semanas en hacerlo, y no dormía, lloraba como la que más, y no fué como tomarse un café en un bar, precisamente.
Hace tiempo que no la veo, pero las cosas no le fueron bien. Problemas con la familia, con el trabajo, se quedaba pensando si hizo bien, o no.
Porque si hubiera tenido al hijo, su situación hubiera ido más allá de mala.
Por otra parte, quizás hubiera luchado más. O cayera en el dulce y peligroso mundo de las drogas.
No, el aborto, no es una decisión fácil. Nadie se lo toma con indiferencia. Como si fuera un café en un bar.
Y, en éste tema, creo que es una de las pocas ocasiones en que apelo a las diferencias de sexo. Los hombres, no debemos tomar estas decisiones.

Anónimo dijo...

En lo de la eutanasia totalmente de acuerdo con el autor, es más creo que la disponibilidad del derecho a poner fin a la vida, no debe darse únicamente por razones medicas, es decir extiendo mi aprobación al suicidio, creo ferreamente que si una persona, llega a la conclusión de que ya ha cumplido o vivido lo que quería y desea poner fin a su existencia, debería tener derecho a recibir asistencia para hacerlo dignamente y no tener que colgarse o arrojarse al vacío desde un piso elevado.

Respecto al aborto creo en el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo y su sexualidad, y si no quiere tener hijos, el aborto es una opcion respetable, antes de las 12 semanas de gestación, aun no se puede hablar de vida, por lo tanto discrepo del concepto etico del autor, diferente a matar a un niño después del parto, o a un aborto a los tres o cuatro meses. pues en ese momento el feto o el niño ya tiene posibilidades de sobrevivir sin depender del cuerpo de la madre.

Zetatron dijo...

Lo siento, anónimo, pero el razonamiento del aborto no me vale. ¿Por qué no se puede hablar de vida antes de las doce semanas de gestación? ¿Porque necesita del cuerpo de la madre para vivir? ¿Acaso un niño de tres años no necesita a su madre, o a alguien que ejerza como tal, para no estar condenado a morir?