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¿Que Linux no reduce costes?

Hay por Internet unos cuantos argumentos diciendo que el coste de los ordenadores y servidores corriendo con alguna distribución GNU/Linux es superior que corriendo sobre Windows, y que el rendimiento es menor. Casualmente, todos estos argumentos se encuentran en la página oficial de Microsoft. Claro, ¿qué van a decir si no? Éstos son los denominados FUDs, utilizados para engañar a los poco expertos y disuadir a los curiosos. Pero no nos hacemos ni una ligera idea de lo que ahorraríamos usando únicamente herramientas libres. Vamos a hacer cuentas.

Ya hice una crítica con lo que puede llegar a costar un PC doméstico, saliendo el sofware muchísimo más caro que el propio hardware. Claro, que con el pirateo nadie paga un duro por un programa. Así nos ahorramos unos cuantos cientos de euros, que vienen muy bien para pagar la hipoteca. Pero a las empresas de software, los usuarios domésticos les importamos un rábano. A quien de verdad buscan las cosquillas es a las empresas y a grandes instituciones, de donde pueden buitrear todo el dinero posible. Veamos lo que podría ahorrarse el Estado español tanto en software como en quebraderos de cabeza tanto judiciales como técnicos.

Imaginemos que en toda España existen dos millones de ordenadores funcionando en las diferentes oficinas públicas del Estado (Seguridad Social, Sanidad, Educación, Empleo...). Cada una de estas máquinas ha de llevar un sistema operativo en sus entrañas para poder funcionar. Pongamos unos cincuenta euros por cada licencia de Windows. Ya llevamos cien millones de euros sólo en licencias de Windows. Ahora, hace falta una suite ofimática. Por cada licencia de Office, unos doscientos euros. Cuatrocientos millones de euros sólo en licencias de Office. Necesario el antivirus, habría que pagar unos veinte euros por cada licencia anual. Cuarenta millones de euros al año para tener las máquinas mínimamente protegidas contra ataques. En total llevamos la friolera de cuatrocientos cuarenta millones de euros en lo que son sistema operativo, suite ofimática y antivirus.

¿Que parece poco? Joder, serás millonario. Comparte un poco, ¿no? Pues sí, parece poco teniendo en cuenta la enorme cantidad de ordenadores que hay. También hay que tener en cuenta que he tirado muy por la baja para no parecer exagerado, que en realidad habrá muchos más ordenadores, que las licencias de Windows costarán más, que también debe haber licencias para servidores, que son más caras, que no todas las máquinas necesitarán de todos los programas, etcétera, etcétera. No sé por cuánto le pueden salir al Estado las licencias de Office o de antivirus. Imagino que les harán precio por comprar en grandes cantidades. Además, también habría que añadir las licencias de otros muchos programas y el mantenimiento de los ordenadores por parte de un servicio técnico. Al final nos podemos plantar perfectamente en los mil millones de euros anuales con las cifras que yo he dado.

¿Que tampoco es mucho? Vaya con el ricachón. Pues a mí sí me parece mucho, sobre todo si lo comparamos con la genial cifra CERO. La de cosas que haría yo con mil millones de euros. ¿Cómo que "bueno, lo paga el Estado"? ¿Acaso el dinero del Estado no lo pones tú con tus impuestos? Lo que quiero decir es que ese dinero que todos aportamos al Estado bien podría estar empleándose para mejorar las carreteras o, si no llega, al menos podría servir para paliar un poco el subidón que ha dado todo, en lugar de estar engordando aún más unos bolsillos reventados de dinero. Con sistemas GNU/Linux no habría que pagar licencias ni sufrir los estragos que causan los innumerables errores de Windows y, aunque sí habría que seguir pagando por un mantenimiento, ya que la mano de obra siempre hay que pagarla, el coste se reduciría enormemente.

Algunos países europeos, como Francia o Italia, decidieron no hace mucho migrar todos sus ordenadores a sistemas libres, y no tardaron en reconocer lo que mejoraron. En España aún no se ha hecho una propuesta similar.

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Sí, te he eliminado

Todos los días recibo, al menos, un correo electrónico de una de estas páginas donde averiguar si algún contacto del Messenger te ha eliminado de su lista de contactos. Y estoy hasta las mismísimas narices de recibir esos correos basura, cada vez de más páginas diferentes. A toda la gente que hace uso de estos servicios les tengo unas cuantas cosas que decir:

Primero: sois unos tocapelotas. El que vosotros queráis saber si alguien os eliminó o no supone que todos vuestros contactos tengan que recibir un correo de mierda en el que aparece vuestro nombre y toda la publicidad de la página. Vamos, que sabemos perfectamente quién hizo uso de tal servicio y, como se me hinchen los huevos, sé perfectamente a por quién voy a ir a cantarle las cuarenta y/o darle un par de hostias.

Segundo: sois unos lloricas. ¿Tanto os importa que alguien os haya eliminado? Qué manera de infravaloraros. Si alguien os ha eliminado, pues peor para ellos, ¿no? Pues no, tenéis que meteros en páginas para averiguar quién os ha borrado, jodiendo a todos los que no lo han hecho. Y todavía os preguntaréis por qué os eliminan. ¡Joder, como para no hacerlo, pelmazos!

Tercero: sois unos analfabetos informáticos. El programa de mensajería gratuito y libre aMSN incluye esa función desde hace mucho tiempo, además de otras muchísimas que no incluye el MSN Messenger 7.5... ah, no, que ya no funciona, que ahora es obligatorio usar la nueva versión sí o sí. Es lo que tienen los programas de Micro$oft: o te actualizas tú por las buenas o te actualizo yo por las malas.

Y cuarto y, probablemente, lo más importante: sois unos inconscientes. La contraseña de mi correo electrónico no se la doy ni a mi novia, si la tuviera. De hecho, ninguna de las contraseñas de mis diferentes cuentas están apuntadas ni siquiera en un papel. Tan sólo las conocemos yo y el duende que vive en mi cabeza. ¡Cállate! ¡Ahora no quiero jugar con cerillas! Estas páginas de las que hablo contienen un formulario para introducir la cuenta de correo y la contraseña, y que ellos te informen de quién te ha eliminado. ¡Necios! Luego decís que os han hackeado la cuenta de correo electrónico. ¡Joder, si es que lo ponéis a huevo! Voy a hacer yo una en la que tengáis que poner, además, vuestra dirección donde vivís para, además de robaros vuestra cuenta de correo, me pase por vuestra casa a daros un par de puñetazos, por imbéciles.

Propongo montar una plataforma anti-anti-bloqueo. Todas las personas que visiten este tipo de páginas serán eliminadas de mi lista de contactos, porque sabré perfectamente quién lo ha hecho, dado que me llega su nombre en el correo basura. Probablemente deje la lista vacía, pero ya se sabe: más vale solo que mal acompañado.

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Windows es más fácil

¡Y una mierda así de grande! Podrás estar más acostumbrado a usarlo debido a que es lo que te endiñan cuando te compras un ordenador, pero ni de coña Windows es más fácil de utilizar que otro sistema operativo.

Para empezar, te dispones a instalar Windows. Para ello, llamas al vecino, a tu colega o al familiar que sabe de estas cosas, o te gastas los cuartos para que lo haga el servicio técnico, porque tú no tienes ni puta idea. Lo más fácil: que lo haga otro. Pero se puede dar el caso de que quieras intentar hacerlo tú mismo. Como te dé un error durante la instalación, vuelves con el rabo entre las piernas a llamar a tu colega, tu vecino o quien quiera que pueda arreglarte esa mierda de ordenador que tienes.

Lo que más me revienta son las enormes mentiras que se dicen ante el desconocimiento de un tema. Y lo peor, es que ellos mismos se las creen. Piensan que Linux es una pantalla negra con letras blancas (eso se llama línea de comandos, imbécil), que hasta que no lo mejoren ni lo prueban. Se piensan que la Informática avanza al ritmo de Microsoft, cuando Microsoft se ha quedado atrás desde sus comienzos, desde sus primeros Windows. Tal vez deberían ver esto y dejarse de decir estupideces.

Dicen que, para instalar un sistema GNU/Linux hay que meter muchos comandos, y para instalar Windows, el primer clic es para particionar. En el momento en que me levanto del suelo descojonado de risa, no me puedo callar y digo "mira, gilipollas, Ubuntu entra en modo gráfico incluso ANTES de instalar, es decir, que lo puedes usar sin necesidad de instalarlo en el disco duro, y mientras lo instalas, puedes seguir navegando por Internet, chateando o jugando al Tetris, o todo a la vez. Pero te recuerdo que el particionador de Windows XP es en modo texto. ¡Y el primer clic lo haces para meter la puta licencia!". Lo peor de instalar Windows es que, hasta que no termina de instalarse no puedes hacer absolutamente nada. Bueno, ni después tampoco.

En GNU/Linux tienes lo fundamental para empezar a trabajar: suite ofimática, programa de edición digital, grabadores, programas de mensajería instantánea, programas multimedia, juegos... Y lo que no tengas, lo instalas desde Synaptic con dos clics. Todos los programas que necesites los tienes ahí, en su versión más reciente. En cambio, en Windows, entras y te encuentras con un sistema vacío. Tienes que recorrerte media Internet para bajarte los programas e instalarlos a mano, ya que si los tienes en un CD, probablemente ya estén obsoletos. ¿Cuál es más fácil de los dos?

El tema de drivers: instalas Windows y no te funciona ni la aceleración gráfica, ni el sonido, ni la capturadora de vídeo, ni la wifi ni la mierda que tengas. Por suerte, tienes los CDs de instalación que te dio el fabricante cuando lo compraste. Ah, no, que los perdiste o los tiraste (para darte un premio, por melón). Pues nada, a recorrerte otra vez media Internet buscando drivers y probarlos por ensayo-error (a ver cuál funciona), con los subsiguientes reinicios del sistema. Con Linux, cada vez más hardware es compatible, sin necesidad de instalar nada. Sólo conectar y usarlo.

Lo peor de todo es el pasotismo que tienen algunos usuarios de Windows. Ven que el sistema se le cuelga, tarda cada vez más en arrancar, se torna lento... ¡Y se aguantan! ¡Deciden comprarse un ordenador nuevo y tirar el viejo a la basura! ¡Coño, prueba antes una distro Linux, que no pierdes nada! ¡O dámelo a mí! Yo veo que el sistema va mal y no me aguanto, sino que me pongo cabezón y arreglo el problema. Que ni de coña una máquina va a poder conmigo. Pues nada, se aguantan hasta que el sistema ya no tiene cojones de arrancar, así que vuelven al vecino o al técnico a que se lo arreglen. ¿Y qué pasa entonces? Pues que te puedes tirar dos horas intentando arreglarlo y ni de casualidad se va a quedar tan "bien" como recién instalado.

Además, se creen que con un antivirus están seguros de ataques y demás, y ya pueden hacer lo que les salga. ¡Mentira! La seguridad del sistema sigue siendo de risa. Lo primero es que siempre crean una cuenta de Administrador sin contraseña, con lo que cualquiera puede entrar y destrozarlo todo, incluso los programas que se instalan automáticamente desde Internet Explorer gracias al maravilloso ActiveX. Si luego hacen cuentas de usuario, sólo sirve para tener los ficheros más ordenados, porque lo que es acceder, es completamente accesible por cualquiera. Para tener el sistema más o menos seguro hay que dedicarle otro par de horas a indagar por el gpedit.msc para que empiece a parecerse a un sistema Unix. Pero ojo, ésto sólo servirá para tener un sistema algo más seguro, no a que sea más estable.

Y ahora con Vista, me dicen (porque no lo he VISTO ni lo quiero ver) que trae programas que se ejecutan solos y arreglan los problemas, o el desfragmentador del disco, que se ejecuta cuando el sistema está inactivo. ¿Creéis que eso es normal? Es decir, tienen el código tan jodidamente enrevesado que no son capaces ellos mismos de solucionar sus problemas, sino que lo que hacen es añadir más programas para que los mitiguen. Eso se llama chapuza. Lo único que consiguen es saturar aún más el sistema. Son unos malditos chapuzas.

Encima de eso, la mayoría de usuarios utiliza el ordenador para las cuatro choradas de siempre: navegar por Internet, chatear, escuchar música, ver películas y poco más. ¿De verdad es necesario desembolsarse 300€ para hacer esas cuatro tonterías? Claro, que lo tienes pirata y no te ha costado nada. Pues a mí tampoco me ha costado nada, pero no es pirata. Y te aseguro que no me da los cuelgues que te da a ti.

He sufrido errores de Windows incomprensibles. Por ejemplo, un día funciona bien, lo apago, y a la mañana siguiente no funciona nada. Sin haber instalado nada ni haber hecho nada raro. Símplemente cojonudo. Otro error fue que, de repente, el sistema cargaba en tardar diez veces más de lo habitual. ¡Dos semanas duró esa instalación! Y tampoco había hecho nada fuera de lo normal. Lo que siempre hago (o hacía) es instalar el sistema, instalar drivers, instalar antivirus, actualizarlo e instalar los cuatro programas que uso (o usaba). En ese orden y nada más. No es normal que un día funcione aceptablemente bien y al día siguiente no. Es incomprensible e inconcebible.

Hay usuarios muy gallitos porque dicen que Windows les funciona bien. Pero yo les digo que ni de coña ellos como usuarios normales van a saber más que yo como titulado en Administración de Sistemas Informáticos que soy. Y las cosas que he visto en Windows no pasan en GNU/Linux.

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Lo próximo de Windows

Todos aquéllos que hayáis comprado un ordenador último modelo para que pueda funcionar Windows Vista como XP con un Pentium II ya lo podéis ir tirando a la basura (o me lo dais a mí, que no le hago ascos), porque llega un nuevo entorno de escritorio, apodado temporalmente como Bumptop:


Como podéis observar, ésta es la mejor manera de tener ordenados todos tus documentos, imágenes, pedeefes y virus: los juntas en montones en una esquina del cubo (donde caigan han caido) superponiéndose unos sobre otros, lo cual viene de puta madre para esconder ahí las fotos guarras, debajo de montones y montones de documentos de Word:
- Ay, mi niño, lo que estudia.
- Sí, mamá, estudiar mola.

Lo mejor de todo, todos los archivos tienen el mismo icono asociado al documento del que se trata, lo cual hace facilísimo localizar un documento con un simple vistazo, especialmente si eres de los que se compran un monitor más grande porque ya no le caben más iconos en el escritorio (¡se han dado casos!).

Está genial el entorno. Parece que si meneas el monitor lo vas a dejar todo como una bola de éstas de agua con nieve. Los próximos virus ya no actuarán sin enterarnos, sino que veremos a bolitas peludas de colores con colmillos y cara de muy mala leche comerse literalmente nuestros ficheros y esquivando el cursor de nuestro ratón. O mejor, como el cursor va a ser un aro, lo mismo se agarrarán a él e impiden que se mueva, o se quedan agarrados mientras lo sacudimos.

El concepto de las ventanas (Windows significa ventanas, para el que no lo sepa) prácticamente desaparecerá. Con lo originales que son y lo bien que se les da registrar palabras de uso cotidiano, probablemente le cambien el nombre por Cube (Cubo), para que quede claro que lo que pretendían hacer era un cubo de basura.

¿El precio? No lo sé exactamente, aunque pienso que, económicamente hablando, más de lo que nadie en el mundo estraía dispuesto a pagar por algo que tiende a desordenar tus cosas y volverte loco. En cuanto a consumo de recursos, bastante más de lo que el Carrefús os ofrece.

Personalmente, me quedo con Ubuntu y Compiz-Fusion que, además de ser gratuito, funciona de lujo en un ordenador clasificado como obsoleto:

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Los EULAs

Hay ocasiones, circunstancias de la vida, en las que tenemos por narices que conseguir un software. Como no tenemos ni repajolera idea de dónde descargarlo, menos aún de crackearlo, y mucho menos conocemos una versión libre del mismo (para qué engañarnos, ¿qué coño es un ordenador?), nos vamos a una tienda especializada a comprarlo: el Carrefour (nótese el sarcasmo). Y allí vemos la superoferta del mes: 300€ (un suponer). Como nos parece maravilloso, que todo va a ser perfecto, no va a dar problemas y, encima, es barato, lo cogemos y pasamos por caja. Luego llegamos a casa, enchufamos esa cafetera que tenemos por ordenador y procedemos a instalar nuestro recién comprado software. Y es ahí donde se muestra el motivo de esta crítica: el EULA.

Pero, ¿qué es un EULA? Un EULA es, básicamente, un texto con la longitud de una novela de Isabel Allende, escrito por un inútil que siempre se da cuenta de que ha dejado activada la tecla Bloq. Mayús. hacia la línea treinta y dos, en el que se explica cómo te van a privar de tus derechos si usas ese programa. Obviamente, hay que darle al botón "Aceptar" porque, si no, te habrás gastado 300€ pa ná.

Y esto es una cosa muy irregular. Si la gente pudiera leer este "acuerdo" antes de comprar un software, creo yo que le acabarían saliendo telarañas en los estantes. Porque vaya acuerdos. Entre usuario y empresa, dicen. Es decir, la empresa te pone unas condiciones y, o tragas, o no usas el programa. Es curioso que lo primero que te ponen en el EULA es que el software se vende sin ninguna garantía. Vamos, que si se te jode el ordenador por culpa del programa, ellos no se hacen cargo.

Gracias a la extrema longitud de los EULAs, la mayoría de los usuarios, acostumbrados al "Siguiente, siguiente", en cuanto ven el botón para continuar, lo pulsan rápidamente para tener su software instalado lo antes posible. Pero claro, aceptar el acuerdo implica que el usuario ha leido, comprendido y aceptado dichas condiciones. Vamos, que si el EULA dice que en el plazo de tres días aparecerá un señor con bigote al que le tienes que chupar la polla, tú, dentro de tres días, tendrás que tener un cojín si no quieres despellejarte las rodillas.

Estoy pensando yo en hacerme un EULA en el que diga, entre medio de los cientos y cientos de líneas, que me tienes que pagar un millón de Euros si le das a "Aceptar". Luego no te sorprendas si aparezco en tu casa reclamándotelo. Porque, si vamos a juicio por esto, tú has aceptado y, por tanto, me debes un millón de euros. Si yo pongo unas condiciones y tú aceptas, sea o no sea legal, tú has aceptado y estás comprometido con éstas. Seguro que así me hago rico de una vez.

Lo mismo pasa con los ordenadores ensamblados, en cuyo asistente de instalación del puto Windows preinstalado se te dice que si cambias el sistema operativo pierdes la garantía del fabricante. Realmente, esto no es del todo legal, pero si el usuario acepta... Luego se quejan de que "ahora me dicen que está fuera de garantía, ¡y me lo compré hace un mes!". Pues normal, has aceptado unas condiciones que te lo explicaban, pero has pasado olímpicamente de leerlas.

Es por todo esto que EULA son unas siglas que vienen a significar "Esto es Una Licencia Apestosa".

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A Dani Mateo

Esto no va a ser realmente una crítica a Dani Mateo (a.k.a. Avioncitos) sino, más bien, al concepto que tiene del Software Libre que, a mí, como fiel defensor del Software Libre que soy, pues como que me toca bastante los huevos.


No sé cuánto tiempo tiene este monólogo ni quién es el enganchao que se encarga de grabarlo y colgarlo en Internet. Dejando a un lado que éste ha sido uno de los monólogos que menos gracia ha hecho entre el público en toda la historia de la televisión, me fastidia bastante que se hable tan mal de un concepto del que no se sabe absolutamente nada. A menos que se haga en esta web.

A ver si nos enteramos, Dani, de que los que usan PC no saben de la existencia de otros sistemas operativos aparte del que le viene preinstalado a la fuerza cuando van a comprarlo al Carrefour, que los que usan Mac tienen mejores cosas que hacer (porque pueden hacer cosas) que perder el tiempo criticando a los usuarios de Windows y que los que no usan ni uno ni otro se la trae floja los sistemas que existan y la "guerra" que éstos causen.

Como bien dices, los usuarios de equipos informáticos se dividen en dos clases, que son las más amplias: los usuarios de PC (más bien, de Windows) o "infraseres", personas cuya máquina falla más que el Ave Madrid-Málaga, y los usuarios de Mac o "seres pero lo justito", personas cuya máquina ha costado un pastón pero funciona de lujo. Y están encasillados porque ninguno de éstos pueden hacer correr su sistema en la otra plataforma sin tener serios quebraderos de cabeza.

Pero luego estamos los usuarios de Linux: los "superseres". Y somos tan geniales que formamos una impresionante comunidad alrededor de todo el mundo en la que nos ayudamos unos a otros sin pedir nada a cambio. Somos personas capaces de hacer correr nuestro sistema en cualquier plataforma, ya sea PC, Mac, Tablet PC, teléfono móvil, GPS, router o calculadora de bolsillo. A lo mejor, con lo muchísimo que te has informado, se te ha escapado que GNU/Linux es Software Libre.

Pero, a ver, ¿qué entiendes tú por Software Libre? No, no contestes. Si lo has dejado claro en el vídeo. Sinceramente, si alguien es tan inútil que se tiene que tirar un año sin dormir para dejarlo todo funcionando, simplemente déjalo. La Informática no es para ti. Yo tardo treinta minutos y listo, y tengo todo lo que necesito. No me tengo que romper la cabeza porque algo se haya estropeado.

Me hace gracia (a pesar de que no me he reido) lo de "hacer algo que podías conseguir pagando diez euros". Amos a ver, ¿cuándo un software ha costado 10€, aparte de los juegos del periódico? Tal vez deberías leerte esta crítica. Además, seguro que ni has pagado por el Word ni por el sistema sobre el que usas el Messenger, ¿a que no? Qué guay, Dani. Eres el pirata namber guan de la televisión. Si tú sólo conoces dos programas, pues yo conozco cuarenta para hacer lo mismo. Y luego otros doscientosmil para hacer mogollón de cosas que no puedes hacer en Windows.

Si se diera la casualidad de que entras a este blog y lees estas líneas, puesto que dada tu salud mental no sería de extrañar ni sufrirías efectos secundarios, te informaré de lo que es realmente el Software Libre. El Software Libre es poder acceder libremente al software desde cualquier parte del mundo, sin que te cueste un céntimo, poder modificarlo según tus necesidades y redistribuirlo sin que nadie te pueda llamar pirata o delincuente. Cuando una comunidad de millones de personas en todo el mundo trabaja en un software, y no una sola empresa encerrada y no expandible, éste crece y mejora a una velocidad que despeina. En otras palabras: el Software Libre es algo que está disponible para tó diosss pero que sólo las personas con un mínimo de inteligencia son capaces de utilizar y sacar provecho.

Ya digo que esto no es una crítica a tu persona ni a tu sentido del humor, puesto que me encanta tu trabajo y cómo te expresas. Pero si tienes que hacer un monólogo, no lo hagas sobre Informática, que no se te da bien.

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El canon digital

Cuando vemos a dos niños pequeños peleándose por un mismo juguete les decimos "déjale jugar que tú ya lo has tenido; tenéis que compartir". Y así, día a día, los niños van aprendiendo lo que es compartir, porque ven que todos pueden disfrutar de todo. Pero ahora, cuando ya son mayores y saben manejarse por Internet, se les dice "¿recuerdas aquello que te enseñábamos sobre lo de que 'hay que compartir' y todo ese rollo? Pues olvídalo, compartir es malo. Malísimo. Si compartes eres un marrrdito delincuente".

¿Cómo podría definir el canon? A ver, mmmm... más o menos, así: el canon es una cantidad de dinero que hay que pagar por cojones a la SGAE por cada CD, DVD o cualquier dispositivo digital (discos duros, pendrives, mp3s...) para grabar nuestros propios datos. Es decir, que tú te vas de viaje, haces fotos y, para no perderlas puesto que no vas a volver a visitar ese lugar en tu vida, pagas una cantidad de dinero a un señor que ni conoces ni te conoce para que te permita grabarlas en un disco. Qué guay, ¿no? Así también me hago yo rico.

La SGAE es una sociedad que no se sabe de dónde ha salido (yo creo que del Inframundo) cuyas siglas vienen a significar "Somos Gilipollas, Avaros y Embusteros". Ludwig Van Beethoven dijo una vez que "debería haber un gran almacén de arte en el mundo al que el artista pudiera llevar sus obras y desde el cual el mundo pudiera tomar lo que necesitara". Ahora lo tenemos: se llama Internet. Pero parece que a esta gente les molesta. Si Beethoven levantara la cabeza, después de darse contra la losa, se echaría al cuello de estos señores. Símplemente, estaría encantado de poder admirar cualquier forma de arte desde cualquier rincón del planeta, pero se llenaría de ira al ver cómo hay gente que lo impide.

El canon digital ya lleva establecido en nuestro país durante unos cuantos años. Más de lo que desearía cualquier ciudadano. Pero, como es la costumbre, nadie defiende al ciudadano. Pero ahora, no contentos con hacernos pagar un plus, van y suben el plus, haciéndonos pagar más todavía. Y es que estas cosas pasan del absurdo. ¿Qué sentido tiene aplicar un canon a un módulo de memoria RAM? Su delito es poder mover ceros y unos y hacer que un ordenador funcione, ¿no?. Pues entonces, que le cobren también a Microsoft... No, es verdad. Windows es al revés: hace que un ordenador NO funcione.

Con el pretexto de que los ciudadanos somos unos delincuentes y estamos acabando con la música, llega la SGAE al Gobierno proponiéndole que, para evitarlo, hay que hacernos pagar más. ¡Y va el Gobierno y lo aprueba! Claro, costándote el café ochenta céntimos, lo que te ahorras lo puedes gastar en CDs, ¿no? No somos nosotros los que estamos acabando con la música; la música se está desmoronando por sí sola, ya que los auténticos y buenos artistas están ensombrecidos por niñatos y pijas a los que se les dice en todo momento lo que tienen que hacer. Es la bazofia con la que contaminan los medios: cambias de emisora de radio porque no quieres oir esa canción de mierda ¡y te la encuentras en la otra emisora! (¡Viva Rock&Gol, cooooño!) Y ahí están los señores Ramoncín y Alejandro Sanz, entre muchos otros, quejándose de que les están haciendo "perder" dinero desde sus mansiones de lujo en Miami. Bueno, al menos A. Sanz, porque Ramoncín, a saber dónde vive. Porque me da asco meterme en las alcantarillas a buscarlo, que si no fijo que lo encuentro... Y no es que pierdan dinero, sino que, en lugar de cobrar veinte millones de euros al año, a lo mejor ganan dieciocho. Si hicieran música de calidad, cosa que no hacen, la gente se pensaría más seriamente lo de comprar sus discos originales. Y no me refiero sólo a estos dos, sino a todos los que se hacen llamar artistas.

Yo, cuando voy al cine, voy con la mentalidad de que no pago por la película, sino por tener una butaca reservada sólo para mí, por la electricidad que se gasta tanto en iluminación como en la proyección y el sonido, por los empleados que limpian toda la sala después de cada sesión y por un aire acondicionado en su temperatura justa. Cinco o seis euros por esto no me parece excesivo en absoluto. Con el teatro, pasa tres cuartos de lo mismo, sólo que también voy pensando que pago a los actores que han invertido muchas horas en aprenderse de memoria un guión y se están dejando la voz para que yo los oiga. Si voy a un museo, no pago por ver uno o todos los cuadros y esculturas, sino que pago para que esos cuadros y esculturas se conserven en óptimas condiciones y puedan permanecer ahí mucho tiempo para que otros puedan admirar esas obras de arte. Pero, ¿un disco de música? ¡¿Me vas a hacer pagar por algo que tengo que escuchar en MI casa, utilizando MI equipo y usando MI electricidad? ¡Y UNA MIERDA! Además, mi dinero nunca acaba en manos del propio artista, sino de la discográfica, así que...

Habrá quién diga "entonces, los deuvedeses, ¿qué?". Entonces yo respondería "mira, chaval. Un DVD es diferente. En un DVD tienes una película en una calidad muy superior a la que te puedes bajar por una red P2P y, además, puedes verla en versión original, con subtítulos, o ver los extras que suelen traer, como los making off, tomas falsas, comentarios del director, etcétera". Y me quedo tan agusto. También usas tus propios medios, pero disfrutas de una calidad que no puedes obtener de otra manera. En cambio, la música... la calidad es la misma. Y, total, para escuchar los alaridos que meten cuatro gilipollas...

Nos están exigiendo que paguemos por algo que "podemos" hacer, pero que también podemos no hacer. Es como si un profesor dice "en el examen tenéis un punto menos cada uno por si copiais" o que un policía te diga "te voy a poner una multa por si excedes la velocidad". Yo me atrevo a decirlo: la SGAE es la Inquisición del siglo XXI (olé mis huevos). Nos vigilan para ver si estamos haciendo algo "ilegal", entendiéndose por "ilegal" algo que no les gusta (como infiltrar detectives en bodas para demandar a un salón de celebraciones por poner música con Copyright, por ejemplo); nos exigen pagar por un "delito" que no estamos cometiendo y por unos productos que, para muchos de los que viven de la Informática o hacen uso de ella, son de primera necesidad (bueno, tal vez segunda o tercera). Y que me importa un carajo que uno de sus detectives lea estas líneas y le moleste, que no pienso dejar que me censuren como hicieron con la Frikipedia. Porque en este país existe la libertad de expresión y ellos son los censores. Igualito que la Inquisición. Por eso quiero hacer un llamamiento:

Usuarios de PCs o Macs. Piratead todo cuanto podáis. Copiad música, películas, fotos con Copyright, etcétera, y distribuidlo por tantos medios como podáis. Total: YA LO ESTÁIS PAGANDO.

Actualizado el 14 de enero de 2008: en este enlace podéis encontrar diez razones por las que SGAE es tan súmamente impopular. Mejor dicho: diez motivos para cabrearse con ellos.

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El precio de un PC

Actualmente hay, aproximadamente, un PC por vivienda. Algunos tienen más de uno, otros no tienen ninguno. Ya saben cómo va esto de las medias: que si yo me como dos bocatas y tú ninguno, la media dice que nos hemos comido uno cada uno. Pero ¿en cuántos de estos hogares es posible tener un ordenador, económicamente hablando? Vamos a hacer cuentas.

Primero vamos a empezar por el hardware. El hardware es la parte física del ordenador. Lo que se golpea, vamos. Tenemos que conseguir una máquina acorde con lo que vamos a utilizar: navegar por Internet, usar Word y chatear con el Messenger. Lo típico. Como para hacer esto es "necesario" Windows Vista (que no es que sea necesario, sino que es lo que te venden los buitres de las tiendas) necesitamos un ordenador último modelo, que soporte (porque yo no lo soporto) este sistema imperativo y que lo haga correr, al menos, como un Pentium II con Windows XP.

Placa base: Asus, que fallan menos que las demás, en torno a los 110€. Microprocesador: Intel Core 2 Duo, que es el que funciona "mejor" con Vista, cerca de 300€. Memoria RAM: mínimo 2GB DDR2, que uno sólo ya no sirve, unos 70€. Disco duro: depende de la mierda que quieras meter, uno de entre 80 y 500GB, cogeremos uno de 160GB, 70€ (libres de canon). Tarjeta gráfica: para ver el "maravilloso" Aero de Windows Vista, mínimo una nVidia 7300 256MB DDR2, unos 80€. Y luego las pequeñas cositas como son la caja, la grabadora de DVD, lector de tarjetas, etcétera, que no llega a los 80€. Total: Unos 710€ aproximadamente, pero tenemos un equipo bastante potente. Al menos, aparentemente.

Ahora vamos con el software. El software es la causa por la que golpeas el hardware. Como nos obligan a usar Windows Vista para poder usar la nueva basura que está saliendo, y queremos siempre lo último para no estar obsoletos en un mes, tragamos.

Sistema operativo: Windows Vista Home Premium, ya que el Home Basic no trae el Aero que tantísimo nos gusta en los anuncios, 300€. Bien, ya tienes tu sistema operativo instalado en tu máquina. Ponte a trabajar. ¿Qué pasa? ¡Que no puedes! ¡No puedes hacer una mierda! Si quieres escribir un documento tienes que comprar el paquete Office, porque no venden sólo el Word, no, te tienes que comer el paquete completo y tragarte unos programas que, probablemente, no usarás en la vida. Es que Office no está pensado para usuarios domésticos, sino para oficina, como su mismo nombre indica. Pero como somos imbéciles, lo compramos: 700€ por el Office 2007. Ahora queremos retocar una foto, peeeero tampoco podemos. Así que nos toca comprar el Adobe Photoshop, en torno a los 1100€ (¡¡¡WTF!!!). Si queremos grabar un disco, aun a riesgo de que venga un inspector de la SGAE a dar por culo, ¿a que no lo imaginais? ¡Tampoco podemos! Ya nos toca comprarnos el Nero, otro paquete que, como el Office, incluye un montón de polladas que no usaremos en la vida, pero aunque no las usemos, seguirá costando 70€.

Todo este software nos ha costado 2170€, el sueldo de cuatro meses sin comer y sin poder ducharse, estando a oscuras. Pero ha merecido la pena: ya tenemos nuestro ordenador más o menos funcional, ya podemos medianamente trabajar con él. Y justo ahora nos entra un virus y lo manda todo a tomar por culo. Para evitar esto nos hace falta un programa antivirus que nos proteja o, por lo menos, que así nos lo haga creer. Esto consiste en un plus de entre 45 y 60 euros por año.

Micro$oft, junto con las demás empresas de software opinan que tienes que gastarte la friolera de (agárrate los machos) 2880€ para tener un ordenador doméstico normalito que no se vaya a quedar obsoleto en un par de años o menos. Y si ya tienes que utilizar Autocad, Flash, Dreamweaver o, símplemente, quieres realizar documentos en pedeefe para poder mandarlos más fácilmente vía Intenné, ya te tienes que gastar otros 500€ más de propina por cada uno. Y si eres de los que se tiran más tiempo jugando que durmiendo, otros 50€ por cada juego.

Pues hay un PC por vivienda, o eso dicen las estadísticas. Si todos hubieran pagado esa "modesta" cantidad por ellos, las compañías de software ya tendrían sedes en la Luna. Pero no, amigo mío (¿amigo? ¿tú qué coño haces aquí?), no. La realidad es bien distinta. La gran mayoría compra su máquina, algunos compran su licencia de Windows y otros no tienen más remedio puesto que viene pegada a la chapa como el careto del Rey a la moneda del Euro, y el resto de programas los instalan "de guay", "libre de cargo", "por la jeta", en plan "lo va a pagar tu puta madre" o como queráis llamarlo. Es decir, sin pagar. Y eso no puede ser. Si alguien, por muy hijo de puta y rico que sea, le pone un precio, por muy excesivo que sea, a su producto, por muy malo que sea, y lo quieres usar, tienes que pagarlo, hombre. Es como si vas a un hotel y no pagas por el alojamiento.

Si yo comprendo que el pagar por el software es una soplapollez, que para navegar por Internet, chatear y escribir cuatro chorradas uno no debería pagar más de lo que cuesta ya de por sí un ordenador, que no es poco. Por eso siempre recomiendo el Software Libre (parezco un fontanero anunciando Calgonit), porque tienes todos los programas que necesitas para tu uso habitual, es gratuito (en la mayoría de los casos), supera en gran cantidad de ocasiones la calidad de sus "hermanos" privativos, no necesitas antivirus puesto que no hay virus que te puedan afectar y lo puedes modificar a tu gusto si en tu cabeza existen los conocimientos de programación suficientes. Y lo mejor, es que lo puedes distribuir tantas veces como quieras sin que nadie te tache de delincuente. A lo mejor un poco de friki, sí. Pero si ser friki es ser listo...

Y es que, cuando el software es gratuito, el concepto "piratería" carece de significado.

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La ignorancia en Internet

Si alguna vez sientes la urgente necesidad de que te sangren los ojos no te claves un cuchillo en ellos ni te pongas boca abajo durante una semana para que toda la sangre de tu cuerpo llegue a la cabeza. Qué va. Hay un método mucho más fácil: si quieres que te sangren los ojos, tan sólo... ¡ENTRA EN UN FORO!

Y es que claro, como Internet ya está al alcance de todos (salvo de los pobres), en los foros ya escriben hasta los ornitorrincos que, tras un misterioso pseudónimo, parece que, en lugar de escribir, se dedican a aporrear el teclado. Los que mejor escriben hacen pensar que tienen las teclas cambiadas de sitio. ¡Que me digan dónde los compran para no ir!

La Real Academia Española se tiene que estar cagando en los muertos del que inventó el lenguaje SMS allá por el siglo XX. Tantísimos años alabando El Quijote, con el mogollón de páginas que ocupa, y ahora la gente es capaz de meterlo en ciento sesenta caracteres:
N 1 lgr d l mnxa d qyo nmbr n kero acrdrm n a muxo time q exstia 1 idalgo d ls d lnza n astiyero,adarga antiwa,rocin flco i galgo crrdor.
Si tenías un diccionario, ya lo puedes quemar. Tantos años soportanto a la "seño" que tanto se esforzaba en enseñarnos que "antes de P o B siempre se escribe M" o "todos los verbos terminados en ger o gir se escriben con G, excepto tejer y crujir", tantos años pensando que siempre nos equivocábamos... ¡Eran ellas las que se equivocaban! Porque, a efectos prácticos, B es igual que V, G igual que J y K igual que Q, que C o que X si se tercia. Si una palabra contiene el fonema z, utiliza la Z sin importar que detrás vaya una E o una I, que la Z es una letra mágica que vale para todo. ¡E intercala haches donde puedas! Un día nos encontraremos con una nueva letra que sirva de comodín.

Las formas verbales, también eran una pérdida de tiempo. ¿Verbos irreguqué? ¿Qué "hubo" ni qué niño muerto? ¡Habió! ¿Subjuntivo? ¿Eso no es algo de los ojos? En realidad, sólo existen tres tiempos verbales: futuro, presente y comomesalgahasalío. Y del presente tampoco estoy muy seguro.

Así pues, podemos encontrar aberraciones contra la gramática tales como "100pre" (siempre), "tanoxe" (esta noche), "ley" (leí, del verbo leer), "ntr" (entre), "kanviar" (cambiar, aunque el que escriba esto demuestra que se sabe lo de la P y la B: "ya he escrito una N, y como sé que tal, meto una V y así no cometo el error"), "targeta" (tarjeta), "asin" (así, aunque también se dice hablando), "combencer" (convencer, del mismo genio que "kanviar"), "habro" (abro, de abrir), "hiba" (iba, de ir) y voy a parar porque tengo que terminar algún día. ¿Acaso escriben con los pies? Conozco un calamar que escribe mejor.

Por último y para dejar de torturar a los cuatro gatos que estaréis leyendo estas absurdas líneas y cuyo tratamiento psiquiátrico me niego a pagar dejo esta pequeña reflexión: ¿Tan difícil es escribir bien? A mí, personalmente, me cuesta más trabajo escribir mal. ¿Por qué esas ganas de destrozar nuestra lengua? Y no hablo de piercings sino de la lengua castellana. Lo único que demuestra escribir con abreviaturas y con esos abismales errores es una dejadez enorme por parte del escritor, una pereza, una ignorancia y unas ganas de fastidiar al posible lector, que pierde el doble de su tiempo intentando descifrar un código para luego darse cuenta de la chorrada que había escrita.

Si fueran niños de diez años los que cometen estas atrocidades, todavía se entendería (aunque habría que desmembrar a la Ministra de Educación y hacer vudú a los profesores, la verdad). Pero es que son personas mayores de dieciocho años, en la mayoría de los casos. Es triste.

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